NAD: La molécula de la energía y la longevidad (versión simplificada)

Esta es la versión simplificada del artículo sobre el NAD. Si quieres profundizar más en este tema, puedes leer la versión extendida aquí (solo disponible para membresías de pago).

Introducción

El Nicotinamida Adenina Dinucleótido (NAD) es una coenzima esencial para la vida. Se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo y participa en cientos de reacciones metabólicas. Su importancia es tan grande que hoy en día se estudia como una de las claves del envejecimiento saludable.


¿Qué es el NAD?

El NAD es una molécula derivada de la vitamina B3 (niacina). Actúa como transportador de electrones y es indispensable para que las mitocondrias produzcan energía (ATP). Existen dos formas: NAD⁺ (oxidada) y NADH (reducida), que mantienen el equilibrio energético y metabólico del organismo.


Funciones principales del NAD

  • Generación de energía celular.

  • Reparación del ADN dañado.

  • Regulación de la inflamación y el estrés oxidativo.

  • Activación de enzimas llamadas sirtuinas, relacionadas con longevidad y envejecimiento saludable.

  • Apoyo al sistema inmune y la función cerebral.


¿Por qué disminuye con la edad?

Con el paso del tiempo, los niveles de NAD en nuestro cuerpo descienden progresivamente. Este declive se debe al aumento del consumo de NAD por enzimas como la CD38, que se activa con la edad y la inflamación crónica. La caída del NAD se asocia con menor energía, mayor vulnerabilidad a enfermedades metabólicas, neurodegenerativas y cardiovasculares.


Aplicaciones clínicas y potenciales del NAD

La investigación científica sugiere que restaurar los niveles de NAD podría ser útil en:

  • Envejecimiento saludable y prevención de enfermedades relacionadas con la edad.

  • Diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina.

  • Salud cardiovascular (presión arterial, rigidez arterial).

  • Enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson.

  • Enfermedad renal y hepática.

  • Medicina deportiva y mejora del rendimiento físico.


¿Cómo podemos obtener más NAD?

El cuerpo no recibe NAD directamente de la dieta, sino que lo produce a partir de precursores. Los más importantes son la vitamina B3 y dos compuestos más modernos: el nicotinamida ribósido (NR) y el nicotinamida mononucleótido (NMN).

  • Vitamina B3 (niacina, nicotinamida o ácido nicotínico): Se encuentra en una amplia variedad de alimentos:

  • Carnes magras, pollo y pescado.

  • Frutos secos y semillas.

  • Granos integrales y legumbres.

  • Verduras como champiñones y espárragos.

Nicotinamida ribósido (NR): Es una forma especial de vitamina B3. Aparece en cantidades mínimas en la leche, la levadura y algunos granos integrales, pero en la práctica la dosis que podría influir en los niveles de NAD solo se alcanza con suplementos de NR.

Nicotinamida mononucleótido (NMN): Es un precursor directo del NAD. Se encuentra de manera natural en brócoli, pepino, aguacate, repollo y tomate, aunque en cantidades muy bajas. Por eso, los efectos significativos sobre el metabolismo y la energía se han logrado sobre todo con suplementos de NMN.


Suplementación y dosis

  • Vitamina B3 (niacina, nicotinamida): La ingesta diaria recomendada (IDR) para adultos es de 14 mg en mujeres y 16 mg en hombres. Con una dieta balanceada suele ser suficiente para evitar deficiencias.

  • Nicotinamida ribósido (NR): En estudios clínicos se han usado 250 a 500 mg al día, y en algunos casos hasta 1000 mg/día, con buena tolerancia y sin efectos adversos relevantes a corto plazo.

  • Nicotinamida mononucleótido (NMN): Los ensayos en humanos han utilizado dosis entre 250 y 600 mg/día, mostrando mejoras en sensibilidad a la insulina, función vascular y capacidad física.

  • NAD⁺ puro (en cápsulas o en polvo): Los suplementos orales de NAD⁺ como tal son relativamente nuevos, pero su biodisponibilidad es incierta porque gran parte se degrada en el intestino. Por ello, no hay todavía una dosis estandarizada. Algunos productos comerciales ofrecen entre 50 y 300 mg/día, aunque la mayoría de expertos considera que los precursores (NR o NMN) son más efectivos para elevar NAD en los tejidos.

Importante: Aún no existe una “dosis oficial” establecida para NR o NMN a largo plazo. La mayoría de expertos sugiere que, si se usan, debe hacerse bajo supervisión médica, especialmente en personas con enfermedades crónicas o que tomen medicación.


Conclusión

El NAD es un verdadero “interruptor de la vida” que conecta la energía, la longevidad y la salud celular. Aunque todavía queda mucho por descubrir, la evidencia actual indica que mantener niveles adecuados de NAD puede ser clave en la prevención del envejecimiento prematuro y de múltiples enfermedades crónicas.


Referencias

[1] Trammell SA, et al. Cell Metabolism, 2016.
[2] Airhart SE, et al. Nature Communications, 2017.
[3] Martens CR, et al. Nature Communications, 2018.
[4] Yoshino J, et al. Science, 2021.
[5] Elhassan YS, et al. Nature Communications, 2019.

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