Factores a considerar
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Tipo de planta: Cada planta tiene sus propias características y requiere un tratamiento específico.
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Parte de la planta utilizada: Las hojas, flores, tallo, raíces o corteza de una planta pueden tener diferentes propiedades y requerir diferentes tiempos de contacto con el agua caliente y diferentes temperaturas. Las partes más duras requieren de decocción, donde se deja hervir el agua con la parte en cuestión de la planta durante varios minutos.
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Intensidad del sabor deseado: Si deseas un sabor más intenso, busca dejar reposar la infusión durante 10 minutos.
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Bebe la infusión recién hecha: Las infusiones suelen perder sus propiedades con el tiempo, por lo que es recomendable beberlas lo antes posible.
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Moléculas hidrosolubles: Toma en cuenta que las moléculas que extraerás de las plantas con la infusión, y que por ende son las que consumirás, son las que se diluyen en agua. Para extraer moléculas liposolubles se usan otros métodos, como la maceración con aceites o etanol, y la destilación por arrastre de vapor.