Ahora bien, cuando la sudoración es excesiva y no se reponen adecuadamente los líquidos y electrolitos perdidos, pueden ocurrir desequilibrios como:
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Hiponatremia: Bajos niveles de sodio en sangre, que pueden causar confusión, calambres y, en casos graves, edema cerebral.
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Calambres musculares: Asociados con la pérdida de potasio y sodio.
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Deshidratación: Puede afectar la termorregulación y la capacidad de rendimiento físico.
Para evitar deficiencias de electrolitos, es importante reponer tanto líquidos como electrolitos, especialmente durante actividades prolongadas o en ambientes cálidos. Agua con sal de mar y zumo de limón, alimentos ricos en potasio (como plátano, aguacate, yuca y vegetales verdes) y alimentos con buen aporte de sodio pueden ayudar a mantener el equilibrio electrolítico.