Té verde
El té verde, originario de China y Japón, ha sido apreciado durante siglos por sus múltiples beneficios para la salud. A diferencia del té negro, el té verde sufre una mínima oxidación durante su procesamiento, lo que preserva una mayor cantidad de compuestos bioactivos. Su popularidad mundial ha crecido debido a su perfil saludable y sus posibles efectos terapéuticos respaldados por la investigación científica.
- 3 gramos de Té verde (En polvo)
- 1 taza de Agua caliente (Entre 80 y 90°C)
Calienta agua (entre 200 a 250 ml) sin dejar que ebulla, preferiblemente que alcance entre 80 y 90°C.
Añade el polvo de la planta al agua caliente, y revuélvelo durante unos segundos.
Déjalo reposar no más de 5 minutos.