Por Dionan Marval

Tras más de una década de investigación y experimentación en el ámbito de las infecciones crónicas bacterianas y fúngicas, y de comprender por qué razones éstas se perpetúan y el paciente experimenta frecuentemente recidivas, ha nacido la propuesta del método NEA, que no es otra cosa que una secuencia estratégica períodica en la toma de ciertos suplementos para el tratamiento de infecciones crónicas como la candidiasis, infecciones urinarias por Escherichia coli, prostatitis crónica bacteriana, gastritis por Helicobacter pylori, entre otras. “NEA”, por tanto, son las siglas de “N-acetilcisteína (NAC) - Enzimas - Antimicrobianos”, la secuencia en cuestión. He decido llamarla así simplemente para efectos prácticos y, obviamente, para que los demás se familiaricen rápido con ella.

Mira, en las infecciones crónicas suele existir un factor que explica por qué el paciente mejora por un tiempo y luego se estanca o recae. Ese factor se llama biopelícula (en inglés, biofilm). La biopelícula es una comunidad organizada de microorganismos que se adhieren a una superficie —que puede ser un tejido del cuerpo o incluso un material inerte— y se rodean de una sustancia que ellos mismos producen. Esta sustancia forma una especie de gel protector. Podemos imaginarla como un escudo o una barrera que envuelve a los microorganismos y los protege. Gracias a esta estructura:

  • El sistema inmunológico tiene más dificultad para reconocerlos y eliminarlos.

  • Los antibióticos convencionales pueden perder eficacia.

  • Muchos antimicrobianos naturales no logran penetrar adecuadamente.