Sea cual sea el antimicrobiano o antifúngico que se escoja, fitoterapéutico o farmacológico, éstos funcionan mejor cuando hay menor protección estructural de los microorganismos y las secreciones están menos densas [10][11]. La idea del intervalo menor de 90 minutos es que el antimicrobiano actúe cuando NAC ya ha empezado su efecto, y las enzimas están activas en circulación, aprovechando así la misma ventana fisiológica [17].
En resumen: La absorción de estos suplementos ocurre dentro de la primera hora tras su ingesta [13][17]; por lo que, si se toman cerca, sus concentraciones plasmáticas tempranas tienden a superponerse; pero si se separan demasiado (por ejemplo, 2–3 horas), cada uno actúa de forma más aislada y no como una secuencia coordinada.
Sin embargo, dado que la vida media de NAC, de las enzimas, y de la mayoría de los antimicrobianos (especialmente los naturales) en el cuerpo es relativamente corta, su efecto no dura mucho [1][17]. Esto supuesto, tenemos realizar la secuencia NEA dos veces al día: la primera en ayunas, y la segunda lejos de la cena, 2 o 3 horas después de esta. Dejas 12 horas entre cada toma secuencial permite:
Que cada ciclo complete su absorción.
Que el organismo procese los compuestos.
Comentarios