Las enzimas proteolíticas, cuya función fisiológica es digerir proteínas alimentarias para obtener aminoácidos, cuando se administran en ayunas, pueden atravesar la barrera intestinal y acceder a la circulación sanguínea sistémica [13][14]. Ya en sangre, actúan según afinidad biológica, participando primero en la degradación de complejos inmunitarios, fibrina excesiva y mediadores inflamatorios [13][14]; sin embargo, al llegar a focos infecciosos pueden, en sinergia con compuestos como el NAC, desestructurar proteínas clave de la matriz del biofilm, comprometer su integridad y facilitar la exposición de los patógenos al sistema inmunitario [15][16].
Si el NAC debilita la matriz celular del biofilm, y las enzimas rasgan el biofilm, entonces por lógica es conveniente primero debilitar aquello que quiero rasgar o romper, porque así se podría romper con mayor facilidad, dejando a los patógenos al descubierto [1][3][15]. De esta manera, el NAC le facilita el trabajo a las enzimas [1][15].
Ya con las enzimas rasgando el biofilm, lo siguiente es atacar con los antimicrobianos, que de otra manera difícilmente atravesarían el biofilm [10][12]; pero como ahora éste ha sido debilitado por el NAC y rasgado por las enzimas, los antimicrobianos penetrarán en el foco infeccioso, y, sin impedimento, propiciarán un ataque eficaz contra los microorganismos que se quieren erradicar [2][11].
Pero el meollo del asunto no es solo qué tomar y en qué orden, sino además en qué período hacerlo. Cuando utilizamos la secuencia NAC → enzimas proteolíticas → antimicrobianos. Mi propuesta es que se haga en menos de 90 minutos, porque el orden y el intervalo corto buscan que los efectos de cada elemento se superpongan de manera estratégica [17].
Por un lado, NAC comienza a absorberse relativamente rápido, a saber, en 30–60 minutos [17]. Su efecto sobre secreciones y su acción reductora ocurre en las primeras horas tras la ingesta [1][17]. Por lo tanto, después de tomar NAC, recomiendo esperar un lapso de 45 minutos para entonces tomar las enzimas.
Por otro lado, es menester que las enzimas se tomen en ayunas, para que su efecto no se vaya digiriendo proteínas [13][14]; por consiguiente, NAC también ha de tomarse en ayunas. La absorción de las enzimas absorción ocurre dentro de la primera hora aproximadamente [13]. Si se toman demasiado tarde respecto al NAC, se pierde la ventana en la que ambos efectos podrían coincidir en el entorno biológico [17], o sea, si dejamos pasar demasiado tiempo antes de tomar las enzimas, el “terreno preparado” por NAC puede no coincidir con el pico de acción de éstas.
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