No todos sanarán con acupuntura, ni se curarán todos con medicina ortomolecular o con grandes dosis de nutrientes; no todos hallarán alivio en la metodología homeopática, ni revertirán todos sus enfermedades con un enfoque cerrado y limitado de la salud. Pero todos pueden sanar si se le administra a cada quien lo que necesita; en esto se basa Protocolos CANA.
Conclusión
Como se puede apreciar, los componentes de nuestro método de sanidad integral son muy diversos, y no nos encaminamos hacia una rama específica de la medicina alternativa. Tenemos una visión muy amplia de la medicina natural y la salud, que implica ayunos, adecuada alimentación, plantas medicinales, reposición de niveles de vitamina D, cuidado de la salud oral, oxigenación celular, y otros.
Abrazamos fuertemente la idea de que, en términos generales, mediante estas prácticas y técnicas toda enfermedad es curable, no olvidando nunca poner nuestra confianza en el Todopoderoso, sin dejar nosotros de accionar diligentemente, aplicando todos los recursos disponibles. Y en contraste, creemos que todo método que se encamine por un solo cauce de entendimiento y tratamiento, resultará en muchos casos, con mucha probabilidad, ineficaz.
Y no es que nuestro método sea infalible (pues infalible solo Dios), sino que precisamente por ser integrativo, las probabilidades de que sea eficaz son mayores, y por ende, las probabilidades de que no funcione, son menores, en comparación con las ideologías médicas alternativas más cerradas. Las críticas a distintas ramas de la medicina natural que expreso en este artículo, no deben interpretarse como un ataque o una denigración, porque no lo son; más bien, interprétense como un llamado a la racionalidad y a la reconsideración de la implementación de métodos más amplios, en la franca búsqueda del alivio y la sanación del enfermo o doliente.