Al despertar: Para comenzar el día con calma y energía.
Antes de comer: Para promover una mejor digestión y motilidad gastrointestinal.
Antes de dormir: Para relajar el cuerpo y la mente, facilitando el sueño.
En momentos de estrés o ansiedad: Para calmar la respuesta fisiológica al estrés y recuperar la serenidad .
25 Sep 2025