La respuesta es una cuestión de tamaño y transporte. La molécula de NAD+ es demasiado grande y compleja; si la tomas en una cápsula, tu sistema digestivo la destruye antes de que pueda entrar a las células [8]. El NMN, en cambio, es más pequeño y cuenta con una entrada exclusiva en nuestro intestino, un transportador llamado Slc12a8, que le permite absorberse en cuestión de minutos. Una vez dentro, la célula lo transforma en NAD+ de inmediato, devolviéndole a tus tejidos la capacidad energética de sus mejores años [8] [9].
E. Resumen de funciones del NAD+
Producción de energía celular (ATP): Actúa como el transportador de electrones fundamental dentro de las mitocondrias, permitiendo que el oxígeno y los nutrientes de los alimentos se transformen en la energía química necesaria para mantenernos vivos.
Activación de las sirtuinas: Opera como el co-sustrato o combustible obligatorio que enciende a la familia de sirtuinas (especialmente SIRT1 y SIRT6), impulsando los procesos de rejuvenecimiento, autodefensa y limpieza celular.
Reparación avanzada del ADN: Alimenta de forma directa a las enzimas PARP (Poli-ADP-ribosa polimerasas), las cuales se encargan de detectar y reparar de inmediato las roturas en las cadenas de nuestro código genético para evitar mutaciones y fallos sistémicos.
Regulación de la epigenética: Permite que las sirtuinas compacten correctamente el ADN celulares, asegurando que el cuerpo lea las instrucciones de la juventud y mantenga silenciados u ocultos los genes asociados a enfermedades y envejecimiento acelerado.
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