Tratamiento natural

Sabiendo todas estas cosas, te preguntarás cuál es el protocolo que proponemos en este escenario. En resumen, hay que:

1. Oxigenar el cuerpo: Esto se puede lograr mediante la administración de ozono (ozonoterapia) y con el consumo de clorofila, es decir, con jugos de vegetales verdes y suplementos como la espirulina y la chlorella.

2. Combatir infecciones crónicas: Con herramientas naturales como el aceite de neem o la infusión de sus hojas, el aceite esencial de Artemisia annua o absinthium, el aceite esencial de orégano, el aceite de coco virgen, el ajo y el jengibre frescos, entre otros.

3. Evitar los altos niveles de glucosa: Mediante una dieta cetogénica. Y si hay diabetes descontrolada, muy probablemente se tendrá que acudir también a plantas antidiabéticas como el neem, y a un suplemento de fibra como el Psyllium.

4. Introducir plantas antitumorales: Plantas como las mencionadas en este artículo no son meros coadyuvantes en el tratamiento natural contra el cáncer, sino que son un componente indispensable. No se debe prescindir de estas. Evidentemente, hay muchas más plantas con propiedades anticancerígenas, pero las que te recomiendo aquí son de las más potentes y evidenciadas.