• Las células inmunitarias en el sitio de la infección liberan especies reactivas de oxígeno (ROS) y nitrógeno (RNS) para combatir los patógenos.

  • Este estrés oxidativo puede dañar el ADN de las células cercanas, aumentando las mutaciones que predisponen al cáncer.



 

2. Daño directo al ADN por patógenos

Algunas bacterias y hongos generan metabolitos tóxicos que interactúan directamente con el ADN humano, aumentando el riesgo de mutaciones. Ejemplos incluyen: