b) Cetosis

La cetosis es un estado metabólico en que el cuerpo, al tener una baja disponibilidad de carbohidratos, comienza a utilizar las grasas como fuente principal de energía [16]. En este proceso, los ácidos grasos almacenados en el cuerpo se convierten en cuerpos cetónicos, que son utilizados por diversos órganos y tejidos (incluido el cerebro) como alternativa a la glucosa [17]. Este estado metabólico también es llamado “metabolismo lipolítico” [18].

Ciertamente mucho se habla de la dieta cetogénica para activar este proceso, lo que evidentemente contrasta con una pobre información sobre la cetosis inducida por el ejercicio físico intenso. Verás: Generalmente para inducir cetosis se entra en una dieta baja en carbohidratos (cetogénica), usualmente con menos de 50 gramos diarios; este estado cetósico inducido por la dieta es específicamente llamado “cetosis nutricional” [19]. Pero muchos de los practicantes y promotores de la dieta cetogénica desconocen este dato: La cetosis inducida por el ejercicio físico de alta intensidad es mayor o más marcada que la que se induce por la dieta [20]. Por supuesto, la cetosis nutricional, aunque menos marcada, puede ser más estable o prolongada que la inducida por el ejercicio físico intenso, en casos de personas que entrenan duramente pero no llevan dieta cetogénica [21]. Si se hacen las dos en paralelo, se logrará un efecto cetogénico mayor.

Durante un ejercicio intenso los músculos consumen glucosa almacenada en forma de glucógeno para obtener energía. Esto puede llevar a un agotamiento rápido de estas reservas [22]. Una vez que se agota el glucógeno, especialmente si el ejercicio es prolongado o realizado repetidamente, el cuerpo comienza a descomponer ácidos grasos almacenados para obtener energía [23]. Al descomponer las grasas esos ácidos grasos son transportados al hígado donde se convierten en cuerpos cetónicos. Un aumento significativo en la actividad física intensa puede elevar esta conversión [24]. Con entrenamientos regulares y una dieta adecuada (baja en carbohidratos) el cuerpo se adapta a utilizar más eficientemente las grasas y los cuerpos cetónicos como fuente principal de energía durante y después del ejercicio [25].

Por lo tanto, si se realizan ejercicios intensos con frecuencia —especialmente si son combinados con una ingesta baja de carbohidratos— es posible entrar en cetosis incluso durante o inmediatamente después del entrenamiento [26].