• Reducción del estrés oxidativo: Ayuda a disminuir los niveles de marcadores de estrés oxidativo que pueden contribuir a la inflamación crónica [61].

  • ¡La vitamina D es un potente regulador del sistema inmunológico! [62] El sistema inmune es como un vehículo que patrulla constantemente todo el cuerpo. Este vehículo tiene varios conductores, entre los cuales destaca fuertemente la vitamina D. No se puede combatir infecciones crónicas eficazmente ni reducir la inflamación naturalmente con deficiencia de vitamina D; esto sin mencionar los muchos procesos que no ocurrirían adecuadamente ante la deficiencia de vitamina D. Hay que asegurar, pues, los buenos niveles de ésta mediante la exposición frecuente a la luz solar [63].

    Tomar sol es gratis, y en la mayoría de los casos no conlleva un gran esfuerzo. Pero si por algún motivo no se puede hacer, entonces se puede optar por la suplementación nutracéutica [64] y por incrementar el consumo de alimentos ricos en vitamina D [65].


    Un último dato

    Estas tres herramientas naturales son gratuitas, y son particularmente importantes para mantener una buena salud general. Cada una aporta sus propios beneficios; pero ¿imaginas practicar las tres paralelamente? Imagina el potencial terapéutico y sanador que pueden tener las tres si se practican al mismo tiempo: Hacer ejercicio físico intenso de mañana, en medio del sol, en ayunas. Este es un gran hábito saludable; para mí, el hábito maestro en el ámbito de la salud. Y para que sea aun mejor, llévese a la par con un buen manejo del estrés emocional [66].