Errores comunes que se deben evitar
Pensar que el sabor manda siempre: Es un indicador, no un veredicto. Hay amargos laxantes, amargos muy potentes hepáticos y amargos ligeros: no todos sirven para lo mismo.
Olvidar el estado de la persona: Un picante útil en alguien con frío interno puede irritar a quien ya está “caliente”.
No proteger mucosas: Si usas amargos y picantes, añada demulcentes cuando haya ardor o sequedad.
Abusar de astringentes: Pueden cortar diarrea, pero también frenar digestión y estreñir si se usan sin criterio.
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