A. annua

  1. Premio nobel por un texto antiguo: La investigadora Youyou Tu descubrió la artemisinina en los años 70 tras revisar más de 2,000 recetas de la medicina tradicional china. La pista clave la encontró en un texto de Ge Hong, del año 340 a.C., que describía el uso de Qing Hao para tratar fiebres intermitentes.

  2. Hierba de San Juan” confusa: En algunos lugares se la llama “Hierba de San Juan”, lo que genera confusión con la Hypericum perforatum, la verdadera Hierba de San Juan utilizada para la depresión. Son plantas completamente diferentes.

  3. Cultivo de rápido crecimiento: Es una planta anual que puede alcanzar más de dos metros de altura en una sola temporada, lo que la hace relativamente fácil de cultivar para su estudio y uso.

  4. El secreto está en las hojas: La concentración de artemisinina es mucho más alta en las hojas y las flores que en los tallos, por lo que para fines medicinales se prioriza la cosecha de estas partes.

  5. Un momento precario: La artemisinina es químicamente inestable y se degrada fácilmente con el calor excesivo y la luz, razón por la cual los métodos de extracción tradicionales evitan la ebullición.