Premio nobel de literatura: El famoso escritor Ernest Hemingway era un gran aficionado a la absenta y creó su propio cóctel, el “Death in the Afternoon” (Muerte en la Tarde), mezclándola con champán.
La dosis hace el veneno: La toxicidad de las tuyonas es un ejemplo clásico de la Paracelso. En dosis mínimas y controladas (como en una infusión digestiva), es segura; en dosis altas (como las que se consiguen en el aceite esencial), puede convertirse en un potente neurotóxico.
Un componente en la momificación: Algunos historiadores creen que el ajenjo podría haber sido una de las hierbas utilizadas en el antiguo Egipto para el proceso de momificación, gracias a sus propiedades conservantes y antiparasitarias.
Protagonista en pinturas famosas: La absenta es la protagonista de varias obras de arte, siendo la más famosa “El bebedor de absenta” (1859) de Édouard Manet y “La Botella de Absenta” (1912) de Pablo Picasso.
Jardines medievales: Era una planta indispensable en los “jardines de monasterio” de la Edad Media, cultivada por sus virtudes digestivas y antiparasitarias, considerada un remedio esencial para una gran variedad de males.