• Sinergia natural: Investigaciones sugieren que los otros compuestos de la planta (como los flavonoides) actúan en sinergia con la artemisinina, potenciando su efecto antimalárico y posiblemente retrasando la resistencia del parásito.

  • Un arma global: Los derivados de la artemisinina (ACTs) son, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento de primera línea y la piedra angular de la lucha global contra la malaria.

  • Potencial en la agricultura: Extractos de A. annua se están estudiando como pesticidas naturales para proteger cultivos de ciertos hongos e insectos, aprovechando su potente actividad biológica.

  • Nombre con historia: El nombre del género, Artemisia, se cree que honra a la antigua diosa griega Artemisa, protectora de las mujeres y la naturaleza, aunque también podría derivar de la reina Artemisia de Caria, conocida por sus conocimientos en botánica.

  • Código de barras genético: Debido a su importancia, el genoma de A. annua ha sido secuenciado, lo que permite a los científicos buscar formas de optimizar la producción de artemisinina.