• Activación del sistema inmunológico innato: Una vez en la sangre, los LPS se unen a la proteína de unión a LPS (LBP) y este complejo se acopla al receptor TLR4 (Toll-like receptor 4) en la superficie de las células inmunitarias, principalmente los macrófagos del hígado (células de Kupffer) y la circulación sistémica.

  • Cascada de citocinas pro-inflamatorias: La activación de TLR4 desencadena la vía de señalización del factor nuclear kappa-B (NF-κB), leading a la producción y liberación masiva de citocinas pro-inflamatorias como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y las interleucinas 1β y 6 (IL-1β, IL-6).

  • 1.4.4. Consecuencias Clínicas y Sistémicas

    Esta respuesta inflamatoria desencadenada en el intestino pero sentida en todo el cuerpo se manifiesta de varias formas:

    1. Síntomas GI agudos: Hasta el 60% de los corredores de resistencia experimentan náuseas, vómitos, dolor abdominal tipo cólico, diarrea o urgencia defecatoria durante o tras una carrera. Estos son los signos directos del daño isquémico y la dismotilidad intestinal.

    2. Inflamación sistémica: La liberación de TNF-α e IL-6 al torrente sanguíneo contribuye directamente al estado pro-inflamatorio general que se observa tras un maratón, exacerbando el estrés oxidativo y el daño muscular.