El cuerpo humano posee una notoria plasticidad para adaptarse al estrés del ejercicio. Sin embargo, la naturaleza de este estrés—su volumen, intensidad y frecuencia—determina si las adaptaciones son beneficiosas o perjudiciales. Mientras que el ejercicio moderado es un pilar de la salud, los extremos, ya sea en duración o intensidad, pueden sobrepasar los mecanismos compensatorios homeostáticos. Por lo tanto, desglosaremos estos dos extremos: el maratón de resistencia y las carreras cortas de velocidad.
1. Efectos sistémicos de las carreras de larga distancia continuas
Las carreras de larga distancia someten al organismo a un estado de estrés metabólico y mecánico prolongado. Los efectos perniciosos se pueden evitar, pero su riesgo aumenta significativamente con el volumen, la intensidad y una recuperación inadecuada.
1.1. Sistema musculoesquelético