Protocolo para Síndrome de Ovario Poliquístico
La hiperinsulinemia (niveles persistentemente altos de insulina, típicos de la resistencia a la insulina) impulsa un exceso de andrógenos y desencadena los ras…
Leer másLa hiperinsulinemia (niveles persistentemente altos de insulina, típicos de la resistencia a la insulina) impulsa un exceso de andrógenos y desencadena los rasgos típicos del síndrome de ovario poliquístico (SOP). Lo hace por tres vías que se potencian: estimula directamente a los ovarios para producir más testosterona, reduce en el hígado la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), lo que aumenta la testosterona libre y amplifica la señal de la hormona luteinizante (LH), intensificando aún más la producción androgénica. El resultado son ciclos de menstruación irregulares, anovulación y la formación de pequeños quistes ováricos; también puede favorecer mastopatía fibroquística y síntomas como acné, hirsutismo y alopecia. El meollo, por tanto, no es que “los quistes suben la insulina”, sino que la insulina elevada crea el terreno para que aparezcan los quistes y el resto de manifestaciones.
En consecuencia, el enfoque terapéutico de Protocolos CANA es tratar la raíz metabólica: un patrón alimentario bajo en carbohidratos y antiinflamatorio, más ejercicio de fuerza y aeróbico breve, y manejo del estrés y del sueño. Como apoyo, se proponen nutracéuticos con evidencia funcional en sensibilidad a la insulina y perfil androgénico: myo-inositol + D-chiro-inositol, berberina, canela de Ceilán, cromo y magnesio. Este abordaje, sostenido por varios meses, busca restaurar la ovulación, reducir la testosterona libre y mejorar los síntomas de forma integral.