En efecto, gran parte de la razón por la que muchas personas toman 5000 UI sin intoxicarse, es porque comienzan con deficiencia o insuficiencia. Las dosis iniciales se destinan a rellenar esas reservas agotadas y elevar los niveles sanguíneos hacia el rango óptimo. Dado el amplio margen de seguridad y la capacidad de almacenamiento, este uso (generalmente por un tiempo limitado y monitorizado) es seguro en ese contexto. El riesgo de toxicidad aumenta drásticamente si se mantienen esas dosis altas una vez alcanzada la suficiencia, por lo que deben suspenderse en algún punto.

Ahora bien, la vitamina A se almacena principalmente en el hígado, en las células estrelladas, y la deficiencia claramente también existe; de hecho, es un problema grave de salud pública en muchas partes del mundo. El problema es que el “margen de error” con la vitamina A dietética (consumiendo hígado de res) es mucho menor.

El hígado de res proporciona vitamina A preformada (retinol), que se absorbe muy eficientemente y se envía directamente a nuestro hígado para su almacenamiento. Esto puede llenar las reservas hepáticas (que son enormes, pero finitas) mucho más rápido que la vitamina D de suplementos o dieta habitual.

Ahora, si una persona tiene deficiencia severa, inicialmente esa ingesta masiva iría a rellenar las reservas hepáticas. Podría tolerarlo por un corto periodo sin síntomas agudos evidentes. Sin embargo, consumir 7,700 mcg RAE diarios durante 30 días suma una dosis acumulada gigantesca (231,000 mcg RAE), que representa un riesgo muy alto de inducir hipervitaminosis A crónica, incluso empezando desde la deficiencia. Las reservas hepáticas se verían superadas, llevando a toxicidad. Es una estrategia para nada recomendable. Por lo cual, la corrección de la deficiencia severa de vitamina A debe usar protocolos personalizados en que, si se incluye el consumo de hígado de res, se haga con sumo cuidado y con chequeo frecuente.

Así que, aunque el principio de “rellenar depósitos” es aplicable, la magnitud de la dosis de vitamina A en el hígado de res y su proximidad al umbral tóxico hacen que este escenario sea incomparablemente más riesgoso que el de la vitamina D con 5000 UI.